A nosotras, las reinas
tanto amor peregrino nos comió las puertas de la maternidad, , pero más que eso,
y que los abortos baratos
fue tanto maldito abandono
Lo que terminó por ahuecar nuestros cuerpos y nuestros corazones.
elizabeth neira
tril tril
sábado, 8 de octubre de 2016
lunes, 3 de octubre de 2016
Yo nunca pretendí que te me acercases
yo vengo con la bandera de la amistád, hermano
por estos días el conflicto es tan continuo que ya es una paja hablar de ella
por estos días no te prometo nada
aunque por ti soy capaz de declarar la paz con tres/tercios a favor de la guerra
y hacerte el amor con fuerzas de guerrillera
y aunque no tengo nada en este momento ni siquiera para mí
quizás un poco de aliento de esperanza sea de lo decente que te ofrezco
declaro y siento tu rabia hermano
la fuerza intransigente de la libertad aprisionada se escapa por los poros de tu cara indignada por tu pueblo acorralado
furioso como un perro de la calle
caminando por el maldito vecindario de un continente saqueado y auto humillado
vislumbrando nuevas rutas
el camino se auspicia como tal rueda de la fortuna
tan rápido que no asimila
la miseria
de la justicia
tan rápido que la madrugada se hace tan corta
y la conversación infinita...
yo vengo con la bandera de la amistád, hermano
por estos días el conflicto es tan continuo que ya es una paja hablar de ella
por estos días no te prometo nada
aunque por ti soy capaz de declarar la paz con tres/tercios a favor de la guerra
y hacerte el amor con fuerzas de guerrillera
y aunque no tengo nada en este momento ni siquiera para mí
quizás un poco de aliento de esperanza sea de lo decente que te ofrezco
declaro y siento tu rabia hermano
la fuerza intransigente de la libertad aprisionada se escapa por los poros de tu cara indignada por tu pueblo acorralado
furioso como un perro de la calle
caminando por el maldito vecindario de un continente saqueado y auto humillado
vislumbrando nuevas rutas
el camino se auspicia como tal rueda de la fortuna
tan rápido que no asimila
la miseria
de la justicia
tan rápido que la madrugada se hace tan corta
y la conversación infinita...
martes, 20 de septiembre de 2016
Hasta ahora mi condena ha sido la espera interminable a una sentencia que nunca llega
me doy la vuelta para ver si el carcelero se encuentra despierto
si aún respira, o si ya olvido mi caso y anda por ahí alardeando con su propia libertad
Paso horas planeando estrategias para captar su atención
me parapeto en la celda y amenazo con huelgas de hambre
Intento cortar los barrotes
pero no para salir
quiero que me vea inquieta
Y de alguna u otra manera causar un poquito de curiosidad y se adelante mi causa
La realidad , es que me tiene sin cuidado el veredicto
.yo no hice nada malo-
La verdad es mi defensa, sólo que esta maldita espera me está coartando de hacer mis cosas
me da miedo que manchen mi papel de antecedentes, ese es el punto.
y a pesar que quiero ser positiva,en asuntos de justicia, el juez no es nada más que hombre.
"Dicen que lo que se ve, no se pregunta"
JuanGabriel
"Lo que no pasó en cien años, pasó en un segundo"
me doy la vuelta para ver si el carcelero se encuentra despierto
si aún respira, o si ya olvido mi caso y anda por ahí alardeando con su propia libertad
Paso horas planeando estrategias para captar su atención
me parapeto en la celda y amenazo con huelgas de hambre
Intento cortar los barrotes
pero no para salir
quiero que me vea inquieta
Y de alguna u otra manera causar un poquito de curiosidad y se adelante mi causa
La realidad , es que me tiene sin cuidado el veredicto
.yo no hice nada malo-
La verdad es mi defensa, sólo que esta maldita espera me está coartando de hacer mis cosas
me da miedo que manchen mi papel de antecedentes, ese es el punto.
y a pesar que quiero ser positiva,en asuntos de justicia, el juez no es nada más que hombre.
"Dicen que lo que se ve, no se pregunta"
JuanGabriel
"Lo que no pasó en cien años, pasó en un segundo"
lunes, 11 de julio de 2016
Dicen, que antiguamente la gente aymara podía encontrarse y conversar hasta con las estrellas. De allí que relatan que en tiempos muy antiguos, en las cercanías del LagoTiticaca, en la temporada en que las chacras empezaban a tener los primeros productos, por las noches alguien arrancaba las matas de las papas, pero había un joven que cuidaba laschacras, por lo que una noche quiso sorprender al ladrón de las chacras. Así en la nocheaparecieron varias jóvenes campesinas, entonces atrapó a una de ellas, huyendo lasdemás, por lo que de inmediato tenía que llevarlo donde el mayku , pero casi al amanecer la joven se convierte en ave y se fue volando hacia lo alto hasta llegar a donde suscompañeras que eran las estrellas, de lo que el joven se quedó admirado. Pero al díasiguiente se fue donde el cóndor para suplicarle que le llevara donde las estrellas quehabían huido de la tierra, entonces el condor lo condujo a donde la joven estrella. Ella vivió junto al joven alimentándolo con quinua, así el joven quería regresar a la tierra para ver asus padres. La estrella envió quinua, desconocida en la tierra, desde entonces se siembra laquinua para que sirva de alimento al aimara, producto que hasta entonces era desconocidapor la humanidad.
Un arte
El arte de perder se domina fácilmente;
tantas cosas parecen decididas a extraviarse
que su pérdida no es ningún desastre.
Pierde algo cada día. Acepta la angustia
de las llaves perdidas, de las horas derrochadas en vano.
El arte de perder se domina fácilmente.
Después entrénate en perder más lejos, en perder más rápido:
lugares y nombres, los sitios a los que pensabas viajar.
Ninguna de esas pérdidas ocasionará el desastre.
Perdí el reloj de mi madre. Y mira, se me fue
la última o la penúltima de mis tres casas amadas.
El arte de perder se domina fácilmente.
Perdí dos ciudades, dos hermosas ciudades. Y aun más:
algunos reinos que tenía, dos ríos, un continente.
Los extraño, pero no fue un desastre.
Incluso al perderte (la voz bromista, el gesto
que amo) no habré mentido. Es indudable
que el arte de perder se domina fácilmente,
así parezca (¡escríbelo!) un desastre.
tantas cosas parecen decididas a extraviarse
que su pérdida no es ningún desastre.
Pierde algo cada día. Acepta la angustia
de las llaves perdidas, de las horas derrochadas en vano.
El arte de perder se domina fácilmente.
Después entrénate en perder más lejos, en perder más rápido:
lugares y nombres, los sitios a los que pensabas viajar.
Ninguna de esas pérdidas ocasionará el desastre.
Perdí el reloj de mi madre. Y mira, se me fue
la última o la penúltima de mis tres casas amadas.
El arte de perder se domina fácilmente.
Perdí dos ciudades, dos hermosas ciudades. Y aun más:
algunos reinos que tenía, dos ríos, un continente.
Los extraño, pero no fue un desastre.
Incluso al perderte (la voz bromista, el gesto
que amo) no habré mentido. Es indudable
que el arte de perder se domina fácilmente,
así parezca (¡escríbelo!) un desastre.
Elizabeth Bishop (1911-1979)
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